Nuestro equipo: Sara Reguera

Nuestro equipo: Sara Reguera

Sara Reguera

Natural de Ponferrada, Sara vive en León desde 2013, año en el que comenzó a estudiar el grado de Educación Social. Durante la carrera, siempre le llamó la atención trabajar con personas mayores y, quizá, por eso, el pasado mes de abril se incorporó al equipo de nuestro centro Tercera Actividad  León, como educadora social.

Cursó un año de estudios en Bolonia, gracias a una beca Erasmus y, al regresar, tuvo claro que quería especializarse en el trato con mayores, sobre todo, en personas afectadas por el Alzheimer. De hecho, nos cuenta que aprovechó unas vacaciones de Navidad, para realizar entrevistas a familiares de los residentes de un centro de Ponferrada especializado en esta enfermedad. Durante el último año del grado realizó sus prácticas en la residencia Sagrado Corazón de León, algo que le hizo acercarse más a este colectivo, aunque pudo trabajar con personas con discapacidad intelectual de diferentes edades.

Tras graduarse, inició un máster de Formación del Profesorado especializado en intervención sociocomunitaria y servicios a la comunidad. “La docencia también me ha llamado siempre la atención y es por ello que, durante el grado, realicé voluntariado en una fundación como apoyo escolar por las tardes”, recuerda.

En abril de 2021 se incorporó a Tercera Actividad para ocupar el puesto de educadora social y tuvo que compaginar el trabajo con el máster. “Mi trabajo consiste en realizar diferentes actividades con los residentes para ejercitar aspectos como la psicomotricidad o la estimulación cognitiva y sensorial”, explica. “También llevamos a cabo otro tipo de acciones, encaminadas a lograr, por un lado, entretener y, por otro, conseguir que se sientan útiles, mejorando, potenciando o manteniendo sus capacidades cognitivas”

Además, se ha convertido casi sin pretenderlo en la fotógrafa – reportera del centro, dado que es ella, junto con Libertad, la trabajadora social, quien se ocupa de nutrir de fotografías la aplicación Famileo que conecta a los residentes con sus familias, a través de imágenes, cartas o mensajes. ¿Lo que más valora de su día a día en el centro? “Lo que aprendo junto al equipo con el que trabajo y lo que los residentes me aportan y me hacen disfrutar con ellos. Es muy gratificante sentir que les gusta lo que haces, ver que se sienten acompañados. Cada muestra de cariño que te proporcionan, es un impulso para seguir pensando diferentes formas de trabajar y haces su vida más fácil”.