
Los músculos, al igual que la miel, comparten la propiedad física de TIXOTROPÍA.
¿Qué es eso? Te preguntarás, pues, básicamente, que varían su viscosidad en función de la estimulación térmica y mecánica. El músculo con la inactividad física y la ausencia de movimiento actúa como la miel olvidada que queda guardada en el fondo del armario: SE VUELVE RÍGIDO.
¿Qué hacemos para dar uso a esa miel? Calentar y remover.
Así que: USA TU CUERPO y MUÉVETE.
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