Nuestro equipo: Elena Martín

Nuestro equipo: Elena Martín

Es una de las veteranas en la Fundación Santa María la Real. Inició su andadura en la entidad, cuando ni siquiera existía Tercera Actividad, con las primeras Escuelas Taller y Casas de Oficios, allá por el año 1989. Su compromiso a lo largo de este tiempo ha sido indudable y desde 2004 es la responsable de servicios generales en nuestro centro de Aguilar de Campoo.

“Estudié magisterio y posteriormente saqué la titulación de auxiliar de clínica sin saber que terminaría trabajando en una residencia. Aunque lo que realmente me hubiera gustado estudiar es enfermería”, nos cuenta. Sus inicios en Tercera Actividad, fueron sencillos, “no me supuso ningún problema personal ni profesional, me adapté rápidamente porque conocía al equipo”, recuerda.

¿En qué consiste su trabajo? Nada sencillo. Se ocupa de coordinar y supervisar los servicios de cocina, limpieza y lavandería. Además, realiza atención directa en recepción y la gestión de todas las compras y temas administrativos relativos a formación y personal. “Es un trabajo que requiere de mucha responsabilidad, constancia y persistencia. Está lleno de sorpresas a veces gratas y otras no tanto, pero lo que más valoro es que el resultado final del trabajo realizado sea totalmente satisfactorio y positivo, sin importar los esfuerzos realizados para lograrlo”, asegura.

Tiene claro que, en su día a día, “es muy importante que el personal se implique, sea responsable en su trabajo y se sienta parte del equipo, porque de esta forma facilitará y mucho el resultado deseado, que no es otro que conseguir un trabajo bien hecho”. Para lograrlo es rigurosa, responsable y muy seria con sus tareas, por ello, quizá, en un primer momento, llega a imponer a quienes no la conocen.

Nada más lejos de la realidad, la seriedad con la que aborda su trabajo es proporcional a su implicación y participación. Siempre está dispuesta a echar una mano, atenta a todo lo que acontece en el centro, cercana y cariñosa con las personas a las que atiende y con sus compañeros. Bromista y sin vergüenza escénica, le encanta bailar, cantar y no hay escenario que se le resista. Por todo ello es tan querida. “Me siento muy orgullosa de formar parte de este equipo durante tantos años, porque he crecido personal y profesionalmente. Además siempre me he sentido apoyada y respaldada en todo”. Sin duda, no merece menos.