Los estereotipos son creencias compartidas sobre las características de un conjunto de personas solamente por su pertenencia a un grupo determinado.
Estas creencias no solo describen cómo son y cómo se comportan las personas sobre las que recae el estereotipo, también tienen carácter prescriptivo, es decir, nos dicen cómo deben ser y cómo se deben comportar.
Esto quiere decir que son como una especie de bocetos o esquemas acerca de los distintos grupos de la sociedad.
Uno de los grupos sobre los que recaen estereotipos son las personas mayores. Los estereotipos asociados a la edad abarcan características físicas o de personalidad, conductas de ocio, síntomas de peor salud como dolor o pérdida de memoria y sensación de menor competencia etc.
Debemos tener cuidado con la aplicación de los estereotipos tanto los profesionales de la salud como uno mismo al atribuir estos síntomas a la edad y no a una enfermedad o alteración subyacente.
Por mucho que nos digan los estereotipos, que seas mayor no implica que debas tener dolores.
¿Y tú? ¿Has tirado alguna vez de estereotipos?
Un consejo de Manuel Osona, fisioterapeuta en Tercera Actividad