Taller reminiscencias. Aguilar
Una plaza, una iglesia, una fábrica de galletas, una máquina de coser antigua, una moneda… Lugares, objetos, que han cambiado o han dejado de utilizarse, pero cuya sola imagen nos evoca todo tipo de recuerdos: risas, paseos, olores, jornadas de trabajo.
Con esas fotografías antiguas, muchas en blanco y negro, en nuestro centro de Aguilar de Campoo, hemos organizado un “taller de reminiscencias”. Una actividad que nos ha permitido pasear por los recuerdos de las personas a quienes cuidamos a diario.
A través de sus palabras y con el apoyo de esas viejas fotos, casi hemos podido imaginarnos en la plaza de Aguilar con su quiosco de la música o saliendo del cine “Ideal” en Vallejo de Orbó, tras disfrutar de una película recién estrenada. Hemos entendido mejor cómo funcionaban hace años las fábricas de galletas, como Fontaneda, por qué el olor a vainilla o azúcar era tan intenso en las calles del pueblo cuando encendían los hornos.
Hemos recorrido ferias de ganado, rememorado la matanza del cerdo, las primeras máquinas de coser o aquellas planchas de hierro tan pesadas que había que calentar antes de poner sobre la ropa para quitarle las arrugas a las impolutas camisas de algodón. Hemos recordado o aprendido el significado de medidas ya en desuso como la fanega o el celemín, hemos vuelto a contar en pesetas y, sobre todo, hemos seguido descubriendo historias de vida.