Nuestros Mayores Viajeros. Perapertú 2025
Su alegría es siempre nuestra mejor recompensa, sobre todo, cuando es compartida. La imagen de “nuestros mayores viajeros” esta semana en Perapertú lo dice todo, ¿no os parece?
Habla de disfrute, de familia, de hermandad, de unión, de solidaridad… La expedición, como veis, reunión a un grupo de 45 personas. Contamos con una guía de excepción, Anita, una de nuestras residentes, que nació aquí, en las calles de Perapertú hace 92 años. Siguiendo sus recuerdos visitamos el pilón, el lavadero, la fuente o el potro donde se herraba al ganado.
Por supuesto, nos llevó hasta el lugar dónde cuidaba las vacas y donde tenía una huerta y un pajar y, ¡cómo no! a la iglesia de San Quirico y Santa Julita. Además de charlar con vecinos y familiares, tuvimos la gran suerte de coincidir con un grupo de chavales de Valladolid acampados en la zona, que fueron muy simpáticos y nos explicaron las actividades que están realizando.
¿El broche de oro? Como no podía ser de otra manera, una buena merienda al socayo de una de las casonas del pueblo, cantando al son de la guitarra de Ángela, nuestra fisioterapeuta. Las imágenes no dan cuenta, quizá, de las voces y la algarabía de este variopinto y singular grupo de viajeros, pero, quizá, puedan contagiaros parte de la emoción y la alegría que experimentamos. ¿Nuestros próximo destino? Quintanilla de las Torres y Cezura

Nuestros Mayores Viajeros. Perapertú 2025