
Dice el refranero popular que “es de bien nacidos, ser agradecidos”, por eso en Tercera Actividad hemos querido rendir un pequeño homenaje a una de nuestras compañeras: Marisa Polanco.
Se jubila tras más de 35 años de entrega y trabajo en la Fundación Santa María la Real. Los últimos 15, los ha pasado con nosotros, en Tercera Actividad Aguilar, primero como responsable de la lavandería, y después, tras obtener la formación adecuada, como gerocultora, cuidando a nuestros residentes.
¡Qué podemos decir! Ha sido un lujo y un placer contar con ella en el equipo por su entrega, compromiso y sus constantes ganas de aprender. Marisa es parte de la historia de la Fundación Santa María la Real. Su andadura en la institución comenzó en el taller de Ornamentos Arquitectónicos, elaborando maquetas de algunos de los edificios más significativos de nuestro patrimonio. Después, supo reconvertirse y afrontar el reto de sumarse a nuestro equipo. Solo podemos decir GRACIAS, así, con mayúsculas, por tu trabajo, tus ideas y tu buen hacer.
Las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para ti. Te llevas contigo un trocito de nuestra historia: la maqueta del monasterio de Santa María la Real y con ella nuestro cariño y agradecimiento, no solo el de Tercera Actividad, sino el de todo el equipo de la Fundación.

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