Visita colegiata, Aguilar de Campoo

A veces, tienes la suerte de vivir días o momentos, muy especiales. De esos que se quedan grabados en la mente y en el corazón y se van sumando a tu mochila de experiencias y recuerdos. Instantes que te hacen crecer y te van modelando como persona.

En Tercera Actividad procuramos exprimirlos al máximo, como un limón al que le sacas todo el jugo para hacerte un buen zumo.

Esta semana, en concreto, el jueves, 22 de mayo, en nuestro centro de Aguilar de Campoo, hemos vivido una de esas jornadas únicas. Empezamos celebrando el día de los Museos con un recorrido por un lugar cargado de significado, la colegiata de San Miguel. El templo es para muchos de nuestros residentes lugar de fe y oración, casa en la que encuentran paz y, a veces, consuelo.

Durante esta visita, acompañados por Lidia, una de las personas del equipo de la Fundación Nártex, hemos aprendido también que el edificio es lugar de historia, arte y patrimonio. Además, pudimos hacer el recorrido muy bien acompañados. Más de 40 personas entre residentes, familiares y voluntarios pudieron disfrutar de esta visita tan especial que, cómo no, acabó con una foto de familia.

Música solidaria

Por la tarde, aún nos esperaban más sorpresas y emociones, en este caso por una buena causa y de la mano de nuestros amigos de 4º de Primaria del colegio San Gregorio. Parte de nuestros residentes se subieron al escenario del cine Amor para dar el “do de pecho” en el concierto solidario “Voces para el recuerdo”.
Un recital en el que pudimos compartir experiencias y afición por la música con distintos colectivos y asociaciones y, por su puesto, con la comunidad educativa del colegio San Gregorio. La entrada tenía un precio simbólico de 2 euros, destinados a una muy buena causa: recaudar fondos para la Fundación Pasqual Maragall. Para nosotros fue un auténtico placer participar y aportar así nuestro granito de arena.
Además, el concierto es el broche de oro excepcional para el proyecto musical en el que llevamos inmersos todo el año. Una iniciativa en la que gracias al alumnado del San Gregorio vamos despertando nuestros sentidos, soltando nuestras manos y descubriendo los beneficios de la música que, creednos, no son pocos.
Gracias desde aquí al profesorado por hacerlo posible, por su creatividad, compromiso y apoyo constante a este tipo de iniciativas intergeneracionales que nos llenan de alegría e ilusión.